¿Por qué nos gusta tanto tanto Juan Wauters?

por Flor Cugat

dibujos por Antolín y Leo Estol

La música independiente y por tal autogestiva, engloba un sinfín de derivas en términos de géneros musicales. Algo de ese concepto va mutando y transformándose con el tiempo en distintas sonoridades. Sabemos que no tiene que ver solamente con un tipo de registro, con  una cuestión puramente formal, ni con cómo suena. Hay sí, un catálogo y un linaje que se despliega en términos fundacionales y algunas certezas son las que tenemos: el indie más allá de estar apegado al low fi melódico, es ante todo un lugar. Ser independiente significa no estar atado a demandas ajenas, ni a reglas compositivas, por lo que de alguna forma se nos revela como un campo lúdico y experimental. 

El ya pasado 17 de junio en la sala armenia Siranush tocó por cuarta vez en nuestro país Juan Pablo Wauters. Desde el 2019 no se presentaba, por razones obvias que pusieron en pausa el pulso de esas visitas, que aumentaban año a año la cantidad de público, seguidores y oyentes de Juan. 

El primer disco que escuché de su corta y prolífica carrera como solista, fue Who me?, su segundo trabajo, un álbum que inicia con En Mi, un tema en español latino uruguayo, que dice así “nadie sabe cómo me siento, me porto mal, no preguntan, no cuento qué pasó, no cuento me siento mal. En mí un auto que va a explotar”. Una canción que mezcla sentimientos en conflicto con imágenes en movimiento. Efectos especiales de los 90s, con una melodía suave, acompañada por un minimalismo instrumental conformado por palmas, pocos acordes de bajo y de guitarra y muy por detrás una espaciada batería. Low fi prolijo y con ese velo sonoro característico que nos dejó la Velvet Underground, Moldy Peaches o los temas más dulces de Daniel Johnston. En un momento Juan canta “En mí uunaaa soooombra creeceeeeee” y algo, en ese arrastrar la E, resuena levemente a la forma de cantar del líder de la banda argentina Los Piojos. Si bien es un registro que podría molestarme, por cuestiones personales de recorridos musicales, no lo hace y se entiende, quiere pintar parecido pero pinta con otra cosa. Lo que sucede ahí es un efecto vocal que se vuelve corpóreo y visual, una mancha negra que se expande. Cuando digo se entiende, quiero decir que tiene sentido: Juan Wauters dejó la república del Uruguay a comienzos de esos 2000, a sus 17 años, en una época personal (supongo por la edad) y latinoamericana muy explosiva. En algunas entrevistas cuenta que en esa época iba a muchos recitales de rock y que escuchaba bandas argentinas del momento. De hecho, la segunda canción de ese disco Todo Terminó, es la versión en inglés del tema de Viejas Locas. Según lo que Wauters contó en el recital, hizo ese gesto para que los gringos conozcan las canciones que le gustaban a él y lo que se producía de este lado del charco. Escucho todas las entrevistas que le hicieron y entiendo algo en común, un inicio de juventud similar en relación a la crisis social y económica y la misma experiencia cultural del rock barrial y callejero con síntomas rioplatenses como un refugio.  Lo que más me interesa del espíritu del disco y de su primer track es el aire rebelde frente a cierta mirada adultocéntrica que dictamina normas,  patrones a seguir y ante a eso, un  berrinche, una exploción “que pasó ellos dicen si yo me porto bien o me porto mal, yo cuando me porto no me porte bien ni me porto mal”.  La tapa de este disco es imperdible: es un Juan Pablo jóven con un look clásico newyorkino de cantautor de los 80 ‘s, a lo Jonathan Richman, lleva puesto un tapado marrón de piel, una camisa y unas zapatillas All Star blancas. Es una mañana  fresca en la gran ciudad de paisaje vertical, él está parado arriba del capot de un coche viejo, a la altura de los edificios. 

En el año 2019 Wauters saca un disco particular, La onda de Juan Pablo. Un álbum que graba en un viaje por latinoamérica, en el que decide cantar en su lengua natal y hacer canciones con músicos callejeros y populares de cada país que visitó. A diferencia de sus otros proyectos, de canciones más introspectivas y dentro del espectro sonoro indie rock, este disco es fundamentalmente colectivo y experimental, esta vez en términos de apropiación de ritmos latinos. Pero, no es solo eso, es mucho más. Es como si Wauters hubiera abandonado los violentos dibujos de línea nerviosa que hacía con lapicera en Queens, para pasar al caballete, volviéndose impresionista, antropofágico, tropical y lleno de colores. En la canción Machete que abre el disco, lo vemos en una versión selvática, que canta hacia arriba mirando el cielo estrellado: “Solamente porque puedo yo me voy a rebelar, así me gusta ser a mi, me voy marcando un sendero atravieso un matorral, llevo un machete en la mano”  Una letra con su propia melodía, tarzanesca, con un leve eco solitario. El disco funciona como un diario de viaje, ejemplo de eso su track número 4, Blues Chicago, en el que Wauters mientras se autorretrata en ese paisaje, canta con frescura: “Vine caminando hacia Tepito, circulando por pasillos, saludé a una señora, me compré un pantalón. Entre un carnicero, electricista, un carpintero, un relojero, me paré un momento para hablarle al que vende los cd ́s”. Canciones como “Guapa”, “Disfruta la fruta”, “Mi Vida” y “A volar“ cambian la ropa y el peinado de Juan y lo aproximan más a un linaje de músicos y cantautores latinoamericanos. La tapa de este disco da cuenta de un JPW que ya no está en primer plano, sino mezclado entre la gente, mientras cruza por la senda peatonal una amplia avenida. Lo reconocemos por una camisa roja, un color que usa muchísimo. 

El arte de su último trabajo Real Life Situations juega con eso de camuflarse. Esta vez, se lo ve agachado en una esquina roja de un almacén de Queens, en una calle vacía y también, con una casaca colorada. Un disco alegre, que incluye nuevos sonidos muchos más pop, 80 ‘s y hip hop; bailable, aunque levemente triste o nostálgico. En él hay fragmentos de un mundo anterior junto al de la cuarentena. Un collage documental y post pandémico que entremezcla y superpone canciones como Yendo y Camina Pensá, que intentan levantar el ánimo y el espíritu, con registros de audios que salen de un televisor, lo real. Me sorprendo al  encontrarme con la voz de Rosario Bléfari en Bailando (from Silvia Prieto) un track que circunscribe el territorio de lo perdido: la discoteca, su voz, bailar, los documentos.

Real Life Situations cuenta con 21 temas, en su mayoría de creación colectiva;  Acordes con Tall Juan, Unity con Cola Boyy, Estás Escuchando con Diego Aguilar y Lion Dome con AIRWaves que, entre muchas otras, son canciones increíbles. El corte del disco es la indudable Real que junto con Mac DeMarco cantan sobre el feroz individualismo poscapitalista. Este tema cuenta con un videoclip imperdible dirigido y editado por Matthew Volz (ex compañero de Juan en The Beets) y quien, desde el comienzo de su proyecto solista es el encargado de producir todo el material audiovisual de la JPW. En su web y  en el canal de youtube de Juan se pueden ver sus ingeniosos trabajos. 

La autogestión necesita de una logística muy precisa y calculada: convertir el hobby en trabajo, la creatividad en trabajo, lo que te gusta hacer en trabajo. Poder pagar las cuentas y además, con la proyección de tener mejores condiciones para producir. Wauters es profesor de matemáticas, quizás eso ayudó. Varios de sus temas tienen como temática lo laboral “un trabajo te inventaron, te lo impuso tu papá, no pudiste ser un ave no pensaste en volar” dice uno. Supongo que convertir el arte en trabajo es uno de los máximos deseos, un objetivo que se dirime entre muchas variables y condiciones. Algo de eso, se escuchó en su último concierto en el que pudo (de forma independiente) hacer una gran gira acompañado por primera vez con banda. Sus presentaciones anteriores lo traían con una guitarra criolla y un jean (tocaba en cuero) y en ellas,  hacía juegos con el público, convertía trabalenguas creados por él en canciones, y cerraba el recital jugando una carrera con alguno, todo formaba parte de un festejo. De alguna forma, cada vez que se presentó en nuestro país, siempre alegre, siempre contento y con un nuevo disco bajo del brazo, trajo con él esa felicidad amistosa, compartida, como un guiño, y es por eso y por sus canciones,  que nos gusta tanto tanto Juan Wauters. 

Link: lista de spotify ​​

Algunos videos: 

Juan Wauters – I’m All Wrong on a Bicycle (Official Video)
Juan Wauters – Real [with Mac DeMarco] (Official Video)
Juan Wauters – Acordes [with Tall Juan] (Official Video)
Juan Wauters – Lion Dome [with Air Waves] (Official Video)
Juan Wauters – Unity [with Cola Boyy] (Official Video)
Juan Wauters – A Volar (Official Video)
Juan Wauters – Guapa (Official Video)

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