Sostén metafísico
por Lucas Mercado
dibujo por Lucas Mercado
¿De qué otras maneras nombrar lo ya nombrado, lo inscripto? En los títulos de las muestras curadas por César Núñez, al menos desde que le presto especial atención en los últimos años, hay un juego del volver a decir, y en eso, redefinir. Suele haber un ping pong de ideas que, de abstractas, te dejan tecleando. ¿No es eso lo que sucede con la actual muestra de Jorgelina Buchara en Núcleo Contemporáneo, “Metafísica de lo que ya no sostiene”?
A veces juego a renombrar muestras, no a decir otra cosa, sino lo mismo de otra manera. Pienso mientras vuelvo en el auto a Paraná en renombrarla como “Metafísica insostenible”, pero la metafísica es un sin sostén por lo que sería redundante. La desestimo y luego se me agotan las ideas. Sí noto en el título que hay una clave: el “ya no”. La transición de una cosa a otra, de lo que era y ahora no es, o al revés.
En las obras, principalmente cerámicas, de Jorgelina Buchara el negro es brillante. Por el tratamiento de su superficie no absorbe luz, la irradia. Es un negro espejado. Si acerco mi nariz a ellas puedo verme y reconocerme. Pero la reflexión que producen, si bien la brinda la superficie lisa, no es plana: deforma y distorsiona, y lo que pienso que veo puede ya no serlo.
Hay una película de Jonathan Glazer que en 2015 intenté ver en dos partes pero habiendo visto la primera, abandoné. En ella unos hombres son arrastrados a un abismo vacío, líquido, cristalino y… negro. Diez años después, veo un poster en el cual hay una tarde luminosa y un cielo oscuro de un negro profundo de la película “Zona de interes” del mismo autor. La comienzo y la abandono también.
René Magritte, surrealista, inspirado fuertemente en 1922 por la metafísica del italiano Giorgio de Chirico, pinta entre 1949 y 1964, bajo el mismo título L’EmpiredesLumières, diecisiete versiones al óleo y diez en gouache. En esa serie el pintor belga intenta hacer coexistir el día y la noche, la luz y la oscuridad, “así como la tristeza existe en algunas personas al mismo tiempo que la felicidad en otras”.
Esa tarea tiene, entre otras, el negro en las obras de Jorgelina: lo que podría ser una contraforma o una ausencia, se vuelve reversible: ahora derrite, carcome, por su gravedad chorrea, pesa, surca, estira, moldea, vibra, imita.
Hay una frase que dice “incluso un reloj roto acierta la hora dos veces al día”. Me parece divertidísima: así estemos equivocados, que erremos o no coincidamos, por la casualidad o el azar de nuestros modestos haceres y pensamientos podemos acertar o tener razón en algún momento.
Jorgelina Buchara nos mete en ese brete, a estar entre una cosa y la otra, al desconcierto, pero con la confianza en que, si bien ya las cosas no sostienen, en determinado momento haremos pie y acertaremos.
Sobre Metafísica de lo que ya no sostienede Jorgelina Buchara. Curaduría de César Núñez en Núcleo Contemporáneo. Santa Fe, Santa Fe.
Para ver imágenes de la muestra: https://www.instagram.com/p/DLvfN8IBqWN/?hl=fr&img_index=1

